por Mario Corradini¿Qué es un “mantra”?
Se dice que un mantra es un sonido sagrado (Om, om, om...). Más allá de lo que entendamos por “sagrado”, los mantras son palabras o frases que se entonan como sonidos repetitivos, al mismo tiempo que su pronunciación es acompañada por la visualización de una imagen. La imaginación popular los usa para ayudar la buena suerte, alejar los males o rezar a la divinidad preferida (Om, om, om, soy uno con el cosmos, y ya que soy uno con la lluvia entonces que pare de llover porque quiero ir al cine...).
Muchas veces no es importante conocer el significado del mantra, ya que su accionar tendría que ver con la particular pronunciación de los sonidos que lo conforman. Las plegarias, las oraciones, tienen una parte de su fundamento en esta propiedad del sonido.
Atribuir un significado al mantra distrae la atención de quien lo pronuncia y entonces ya no se trata de sonido puro. Es decir que el mantra no puede producir su efecto si la mente está llena de pensamientos dispersivos. Por esta razón, en algunas tradiciones se le da al discípulo -o creyente- una imágen a la que tiene que visualizar durante las entonaciones. (Om, om, om, veo una luz en la oscuridad, me parece que dejé la heladera abierta...)
Muchas veces no es importante conocer el significado del mantra, ya que su accionar tendría que ver con la particular pronunciación de los sonidos que lo conforman. Las plegarias, las oraciones, tienen una parte de su fundamento en esta propiedad del sonido.
Atribuir un significado al mantra distrae la atención de quien lo pronuncia y entonces ya no se trata de sonido puro. Es decir que el mantra no puede producir su efecto si la mente está llena de pensamientos dispersivos. Por esta razón, en algunas tradiciones se le da al discípulo -o creyente- una imágen a la que tiene que visualizar durante las entonaciones. (Om, om, om, veo una luz en la oscuridad, me parece que dejé la heladera abierta...)
¿Qué decimos en Biomúsica sobre los mantras?
Creemos que son un recurso técnico. Su entonación tiene que ver con el detener la cadena de pensamientos automáticos para favorecer el cambio de estado de conciencia.
Los sonidos poseen influencias subjetivas y/o objetivas sobre el ser humano.
Las subjetivas se refieren a las emociones y asociaciones propias de cada palabra archivada en nuestra memoria. Las objetivas, en cambio, hablan de propiedades del sonido que pueden estimular la mente de un modo distinto al habitual. En este último caso, el sonido golpea más allá de nuestro entendimiento (Om, om, om, pero qué diablos querrá decir este om?...).
Lo que se conoce como “nombres divinos”, son, en realidad, sonidos dirigidos a despertar potencialidades adormecidas del ser humano, porque influyen directamente sobre la energía del cuerpo.
Pero atención, hay muchos vendedores de humo sobre este tema y también muchos que justifican sus afirmaciones en la fe que los mueve. Es obvio que si se tratara sólo de fe, bastaría con repetir cualquier palabra en la que uno cree profundamente para provocar resultados. (Om, om, om, tengo fe que me gano la loteria...)
Los sonidos poseen influencias subjetivas y/o objetivas sobre el ser humano.
Las subjetivas se refieren a las emociones y asociaciones propias de cada palabra archivada en nuestra memoria. Las objetivas, en cambio, hablan de propiedades del sonido que pueden estimular la mente de un modo distinto al habitual. En este último caso, el sonido golpea más allá de nuestro entendimiento (Om, om, om, pero qué diablos querrá decir este om?...).
Lo que se conoce como “nombres divinos”, son, en realidad, sonidos dirigidos a despertar potencialidades adormecidas del ser humano, porque influyen directamente sobre la energía del cuerpo.
Pero atención, hay muchos vendedores de humo sobre este tema y también muchos que justifican sus afirmaciones en la fe que los mueve. Es obvio que si se tratara sólo de fe, bastaría con repetir cualquier palabra en la que uno cree profundamente para provocar resultados. (Om, om, om, tengo fe que me gano la loteria...)
En fin ¿funcionan o no funcionan?
Los mantras que “funcionan” no son sólo un grupo de sonidos colocados en un orden casual, sino que están ligados íntimamente:
- a una zona del cuerpo,
- a un potencial energético
- y a un determinado nivel de conciencia de quien los pronuncia.
Cuando en Biomúsica afirmamos usar antiguos conocimientos sobre el uso del sonido y su influencia sobre las personas, nos referimos exactamente a eso.
La leyenda cuenta de un príncipe que besa a la bella durmiente. El príncipe es el sonido, la bella durmiente sería la energía encerrada en el ser humano.
(Om, om, om, qué bonita que es esta niña, aprovecho que duerme y le doy un buen beso, total ni se va a dar cuenta... om, om, om...)
La leyenda cuenta de un príncipe que besa a la bella durmiente. El príncipe es el sonido, la bella durmiente sería la energía encerrada en el ser humano.
(Om, om, om, qué bonita que es esta niña, aprovecho que duerme y le doy un buen beso, total ni se va a dar cuenta... om, om, om...)
Bravo...celebro esta desición de compartir los artículos del periodico virtual y bimestral de BM!!!
ResponderBorrarSaludos desde Tucumán
ARGENTINA