martes, diciembre 25, 2007

EL CARÁCTER DE BIOMÚSICA y tres deseos

por Mario Corradini

En el tiempo transcurrido desde que empezamos la difusión de Biomúsica, hemos realizado muchas cosas. También se acercaron muchos amigos y otros muchos ya no están con nosotros. Ahora podemos ver lo que ha sedimentado de toda esa experiencia. Y, en mi opinión, el resultado es realmente bueno, bello y útil. Por esto creo conveniente definir algunas características, que de aquí en más deberíamos tener en cuenta.

Inicialmente BM fue difundida bajo su aspecto técnico. Me he esforzado personalmente en que fuera tomada así, es decir como una simple técnica que trabaja sobre el cuerpo, la emocionalidad y la energía humana. Hemos tratado de evitar toda connotación filosófica, mística, psicológica o exclusivamente comercial y de mantenernos neutrales ante toda influencia y tendencia. Sin embargo, hoy puede verse que fueron los mismos hechos quienes han definido un perfil para BM.


Trabajamos en varios paises, con idiomas, costumbres e idiosincracias distintas y podemos observar que las aplicaciones de BM son eclécticas, que nuestras técnicas se usan en hospitales, centros de salud mental, escuelas, universidades, con personas de la llamada tercera edad, con capacidades diferentes y muchas otras áreas sociales, sin transcurar el ámbito de las personas “normales”. Por eso en esta apreciación englobamos la posibilidad que BM sea usada como apoyo para el desarrollo personal, con el objetivo de aumentar la calidad de vida y también favorecer la búsqueda espiritual.
Existen, entonces, de características que se manifiestan desde la acción práctica y que podemos condensar en tres carácteres que definen nuestra técnica: el carácter multicultural, el carácter social y el carácter evolutivo. En estas tres palabras podemos marcar pautas para el "movimiento de BM": la multiculturalidad de sus alcances, la socialidad de su aplicación, y el carácter evolutivo de sus fundamentos.
Podemos arriesgar, entonces, esta definición: Biomúsica es el uso del sonido con objetivos evolutivos, los cuales pueden ser ayudados a través de procesos terapéuticos. Procesos terapéuticos son todos los senderos de prevención, educación, rehabilitación y de desarrollo personal que contribuyen al crecimiento, considerando al individuo como un ser en evolución permanente. Y no se debe subordinar el aspecto evolutivo a lo terapéutico, sino al revés: la evolución personal comprende, entre otras cosas, lo terapéutico, porque no hay terapia verdadera si al mismo tiempo no hay un salto hacia adelante en la evolución personal.

Por esto, y por lo detallado anteriormente, concluyo expresando tres deseos:
  • El primero: que el carácter multicultural sea difundido, abriendo nuevas ciudades y países.

  • El segundo: que el carácter social sea remarcado, poniendo el acento en la acción de servicio.

  • El tercero (aunque tal vez sea el más importante): que el carácter evolutivo sea el eje de toda intervención práctica, de toda formación y de toda estrategia de trabajo.
Y propongo que estos conceptos los llevemos a cada mirada sobre nosotros, sobre los otros y sobre el mundo.